No hay pruebas de que la variante Ómicron provoque una enfermedad más grave que las anteriores variantes de covid-19, y no hay ninguna razón para dudar de la eficacia de las vacunas, así se refirió el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan.

«Tenemos vacunas muy eficaces que han demostrado su poder contra todas las variantes hasta ahora, en términos de gravedad de la enfermedad y de hospitalización, y no hay ninguna razón para pensar que no vaya a ser así», expuso.

El director señaló también que los estudios aún están en una fase temprana, ya que la variante se detectó apenas el 24 de noviembre. Desde esa fecha se han identificado casos en unos 40 países. 

Cabe recordar que horas antes, el jefe de la pandemia en Estados Unidos, Anthony Fauci, afirmó en declaraciones a la agencia AFP que la nueva variante «no es más grave».