Los misterios y simbolismos detrás de los Reyes Magos

El Evangelio de Mateo narra la historia de los sabios que buscaron al ‘rey de los judíos‘, pero no se menciona que fueran reyes, magos o que fueran tres en número.

En la tradición occidental, se les representa como tres debido a los tres regalos mencionados en el relato bíblico: oro, incienso y mirra. Sin embargo, en la tradición oriental, su número puede ascender a 12 o incluso más.

Los nombres Melchor, Gaspar y Baltasar no se encuentran en la Biblia, y su origen proviene de textos apócrifos y escritos latinos a partir del siglo VII. Otros nombres se utilizan en diferentes tradiciones.

A pesar de la representación común de coronas, no hay evidencia de que fueran reyes. La palabra utilizada en el Evangelio, ‘magoi’, se refiere a sacerdotes y astrólogos de Persia o Babilonia.

La idea de que eran reyes se añadió debido a una referencia en el Antiguo Testamento sobre los reyes que pagarían tributo al mesías. Esto se popularizó en el siglo III gracias a Tertuliano.

En los inicios del cristianismo, los Reyes Magos se representaban como parte de la misma raza. La individualización de sus rasgos asociados a Europa, Asia y África ocurrió en el siglo XII.

La estrella que guía a los sabios podría haber sido una conjunción de planetas, como Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis, según estudios astronómicos.

La fecha del 6 de enero para celebrar a los Reyes Magos fue determinada por San Agustín, basándose en la idea de que llegaron 13 días después del nacimiento de Jesús. Esta fecha también coincidía con otras celebraciones antiguas.

La historia de los Reyes Magos está rodeada de misterio y simbolismo, y a lo largo de la historia se han añadido detalles que no aparecen en el relato bíblico original.