La ola de calor de la «segunda temporada» parece haber llegado para quedarse en México. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) advirtió que entre el 13 y 17 de julio, algunas alcaldías de la Ciudad de México alcanzarían temperaturas de hasta 32 grados Celsius.

Pero no solo se espera calor, también se pronostican lluvias y chubascos durante la segunda mitad de julio. La Comisión Nacional de Agua (Conagua) informó que la onda tropical número 13 interactuará con un canal de baja presión, generando estas condiciones en la Península de Yucatán, Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero.

El llamado Monzón Mexicano prevalecerá en el noroeste del país, causando chubascos y lluvias fuertes en Sonora, Chihuahua, Durango y Sinaloa. Además, se esperan temperaturas de hasta 45 grados en Baja California debido a una circulación anticiclónica.

En Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Campeche y Yucatán, las temperaturas oscilarán entre los 40 y 45 grados.

Aunque la Canícula en Estados Unidos comenzó el 3 de julio y se espera que se extienda hasta el 11 de agosto, en México es difícil determinar cuándo comienza este período.

Según el Servicio Meteorológico Nacional, la Canícula forma parte de la variabilidad climática de México, pero su inicio es difícil de predecir. Este fenómeno se caracteriza por la disminución de las lluvias, el calentamiento del aire y los cielos despejados entre los meses de julio y agosto.

«Hasta ahora, no se puede pronosticar con certeza la fecha de inicio, duración e intensidad de la Canícula en México», señala un comunicado del año pasado. Además, se destaca que en México, la Canícula está más relacionada con la disminución de las lluvias que con el aumento de la temperatura.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) informa que este fenómeno ocurre cada año, desde finales de junio hasta septiembre, en estados como Sinaloa, Sonora, Durango y Chihuahua.

El Monzón Mexicano se caracteriza por el cambio estacional en la dirección de los vientos cálidos y húmedos, lo que provoca cambios drásticos en las condiciones normales de lluvia y temperatura. Si bien alivia la sequía en el noroeste, promueve la humedad en el noreste al absorberla del Golfo de México.

El Cenapred advierte que las lluvias generadas por el Monzón suelen ser intensas y de corta duración.