Extradición de Florian Tudor se estanca y lo abandona su abogado

A un año de la aprehensión de Florian Tudor, presunto líder de la mafia rumana dedicada a clonar cajeros en zonas turísticas del país, México y Rumania no han logrado ponerse de acuerdo para extraditarlo.

Su proceso se quedó atorado en la Fiscalía General de la República para enfrentar los delitos de los que se les acusa en México y al rumano, lo han abandonado sus aparentes contactos políticos y hasta su abogado.

En medio de las investigaciones que siguen en curso en México, en Rumania y en Estados Unidos, Eddy Pérez Escobar, abogado y amigo de Florian Tudor confirmó a los medios de comunicación que dejó la defensa del rumano, aunque se negó a dar más detalles sobre este rompimiento pues incluso ahora, se limita a llamarlo «esa persona».

Las cuentas de Pérez Escobar incluso fueron bloqueadas desde el año pasado por la Unidad de Inteligencia Financiera con una operación que en coordinación con el Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés), logró congelar en el sistema financiero a 79 personas físicas y morales acusadas de lavado de dinero, delincuencia organizada, clonación de tarjetas y evasión fiscal, todas con vínculos aparentes con la mafia rumana y que sumarían 520 millones de pesos.

En ese momento, Tudor calificó como injusto el bloqueo de las cuentas de su abogado pues argumentó que se trataba de “un joven humilde y recto”.

Al quedar preso en junio del año pasado, un juez confirmó su detención con fines de extradición, con lo que no podía detener su proceso para ser entregado a las autoridades rumanas. En medio de esas decisiones judiciales en su contra, su abogado abandonó el caso. Sin embargo, el proceso de extradición no ha avanzado y Tudor sigue en México.

MILENIO publicó que el acuerdo era deportarlo el mismo día en que se dio su aprehensión, al detectar que no contaba con sus papeles migratorios en orden y el canciller Marcelo Ebrard confirmó en la conferencia de prensa mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador que pese a no contar con un convenio con Rumania, la extradición de Tudor sería “un proceso muy rápido”.

Fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores mencionaron a este medio que la Fiscalía General de la República es la que debe indicarles en qué momento continuar el proceso y tras un año de la aprehensión del llamado Tiburón, eso no ha sucedido. En México, Tudor fue vinculado a proceso por el robo de al menos 70 millones de pesos en cajeros BBVA Bancomer que fueron clonados en 2017.

El año pasado, un juez determinó detener la extradición y se pidió una opinión jurídica a otro para determinar si debía ser entregado a las autoridades de su país. Fuentes rumanas consultadas, señalaron que en aquel país siguen a la espera de que las autoridades mexicas definan la forma en que lo entregarán para que pueda ser juzgado por los delitos de delincuencia organizada, chantaje e intento de homicidio, por lo que lo investigan desde 2019, pues en aquel país el caso no puede llega a la Corte si el implicado no se encuentra en el país.

Aquel país emitió una solicitud de extradición con base en el expediente que abrió la Dirección para la Investigación del Crimen Organizado y el Terrorismo en Rumania (DIICOT por sus siglas en rumano), pero es necesario que Tudor llegue ante esas autoridades para que los jueces avancen y puedan determinar su culpabilidad.

Aunque la solicitud de extradición que Rumania emitió en ese momento tenía una vigencia inicial de 30 días y se preveía que una vez que la FGR autorizara la extradición, en coordinación con la cancillería mexicana, el fiscal contra la Mafia de Rumania debía viajar a México y llevarse a Tudor en una aeronave rumana, hasta este momento, nada de eso ha avanzado.

El último trámite de Tudor se dio a finales del año pasado cuando exigió que en el penal de máxima seguridad del Altiplano se le diera una mejor alimentación, pues padecía una «inadecuada dieta e insuficiente ración de comida».