En Estados Unidos sigue la discusión sobre el uso de los vapeadores y la posibilidad de que sean menos dañinos para la salud e incluso ayuden a los fumadores a aminorar o eliminar el consumo de tabaco.

Durante la sexta cumbre sobre cigarros electrónicos «Ciencia, regulación y salud pública», que se llevó a cabo en Washington, se enfrentaron posturas sobre el menor riesgo que significa consumir cigarros electrónicos y la evidencia científica que existe al respecto. Por ello, el debate está sobre la mesa sin que la prohibición hasta ahora sea contemplada como una opción.

«Necesitamos discutir más sobre lo que pase hoy, de una forma muy respetuosa y guiados por la ciencia, compartiendo ideas colectivamente. Necesitamos trabajar colectivamente para realmente encaminar a la población… y ver cómo podemos ser parte de la solución, qué otras aproximaciones pueden hacerse que termine en una solución», explicó Matthew R. Holman, director de la oficina de ciencia del centro de productos de tabaco de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos.

Aunque reconoció que la información no es clara hasta el momento, aceptó que es necesario revisar cada caso con evidencia científica para evaluar riesgos y beneficios para la población. 

De acuerdo con la FDA se necesita buscar un mundo donde los cigarros ya no creen adicción, pero como hay adultos que siguen interesados en consumir nicotina, el objetivo debe ser que la encuentren a través de fuentes menos dañinas.