El candidato del partido Movimiento Ciudadano (MC) a la gubernatura de Quintana Roo, ante el escándalo que han generado sus declaraciones en torno a una balacera registrada en 2001, en la Ciudad de México, en donde, según su propia narración a un comunicador, “matamos a dos cabrones”. 

Puede estar en riesgo sí, claro que sí, puede estar en riesgo, pero estoy con la mano de Dios”, respondió a pregunta expresa, al admitir que tiene “mucha grilla” al interior del partido, pero también apoyo de diversos senadores, que no identificó por nombre. 

Cabe señalar que el empresario negó haber matado a alguien, contrario a lo que él mismo relató al conductor, Jordi Rosado, en una entrevista retomada recientemente, pero transmitida hace un año, cuando habló en plural acerca de lo sucedido en aquella balacera.