El Criticón: Los supuestos equipos “grandes” del futbol mexicano.

La historia del campeonato mexicano de futbol inicia con el siglo XX y con el deporte amateur. Son los primeros años en los que el futbol no era tan popular y los trofeos circulaban entre el Reforma, el Club España y el Pachuca.

Pero cuando el deporte poco a poco se profesionaliza, aparecen otros nombres. Algunos ya existían desde la época amateur, otros se fueron incorporando con el naciente gusto por el futbol. Equipos como América, Atlante, Necaxa van firmando sus primeras apariciones y su posterior ingreso al futbol profesional.

Pero en la época profesional, las distancias entre campeonatos ganados por los equipos no son tan grandes. Esto evidencia torneos muy parejos, muy competidos, puesto que, por números, no hay ningún equipo que tenga por lo menos cinco ligas ganadas de manera consecutiva.

Esto sucede en ligas de Italia, España, Alemania, con generaciones de futbolistas que su influencia logra permear en títulos con su selección nacional. Sólo Guadalajara logra 4 campeonatos de forma consecutiva a inicios de los sesenta y el paso de esta generación en la selección dejó mucho que desear.

La distancia en títulos entre América, Guadalajara, Toluca y Cruz Azul es apenas de uno o dos títulos. Si no es por títulos, ¿cómo se ha medido la supuesta grandeza que nos venden?

Se habla de cuatro grandes: América, Guadalajara, Cruz Azul y UNAM. Pero en títulos, Toluca y León están por encima de UNAM. Además, el protagonismo en las últimas décadas ha caído en equipos emergentes, como lo fueron Necaxa, Santos, Pachuca y Tigres. Equipos que han arrebatado campeonatos a los mal llamados grandes.

La supuesta grandeza quizá está en los jugadores legendarios que circularon por estos cuatro equipos. Sin embargo, Pachuca, Toluca, León y Tigres pueden presumir lo mismo. Inclusive Pachuca logró ganar la Copa Sudamericana, cosa que ninguno de los grandes ha podido ganar. Sólo subcampeonatos y participaciones mediocres en torneos internacionales.

No hay grandeza ni un dominio claro de estos supuestos grandes. Sólo imagen y una añoranza por un pasado que no fue y se escapó. Vean el paso por este torneo de las Chivas y de los Pumas. Este último es un claro ejemplo de desorganización y de cómo el uniforme no te hace ganar partidos.

La grandeza es un presente que se construye partido a partido, título a título, que se traduce en generaciones de futbolistas que cambian el panorama deportivo. Sólo existe la liga MX donde el tuerto es el rey.

¿Qué pasó con las selecciones inferiores que levantaban trofeos? Nos vemos el próximo martes.