Degradaría EU a México en materia aeronáutica.

GENTE DETRÁS DEL DINERO

Por Mauricio Flores

Este fin de semana se puede concretar la mayor amenaza para la industria y autoridad aeronáutica de México: que el gobierno de los Estados Unidos, a través de la Federal Administration Aviation, degrade de Nivel 1 a Nivel 2 la calificación del estado mexicano para garantizar la seguridad de los aviones y pasajeros de origen estadounidense que lleguen y salgan de aeropuertos nacionales.

Ello significará que las aerolíneas mexicanas como Aeroméxico, Aeromar, VivaAerobus y Volaris, no podrán solicitar nuevos itinerarios ni nuevas rutas para viajar a Estados Unidos; en consecuencias, las aerolíneas estadounidenses (Delta, America, Continental, etc) serán las que podrán movilizar viajeros entre ambos países en nuevos itinerarios y rutas. Esto, en virtud de las Reglas de Reciprocidad entre ambos países que establecen la soberanía de cada nación sobre su espacio aéreo y seguridad de sus aeropuertos.

Ello significa que en la actual etapa de recuperación del mercado aéreo mundial y regional post covid, las aerolíneas y aeropuertos nacionales perderán los beneficios de los viajes de turismo y/o negocios, viajeros que al no poder comprar boletos con aerolíneas mexicanas optarán por saturar las aerolíneas estadounidenses ya sea para visitar Cancún, Puerto Vallarta, Los Cabos o cualquier centro turístico en México en pleno verano.

Esto, aún más relevante, es que la terminal aérea de Santa Lucía, denominada Felipe Ángeles, no tendría la certificación internacional para iniciar vuelos hacia y desde Estados Unidos en virtud de que no estaría autorizada para que ninguna aerolínea mexicana volara a EU (serían vuelos nuevos, incrementales) mientras que no se regrese al Nivel 1.

Vaya, las aerolíneas estadounidenses operan hoy principalmente desde el AICM, Guadalajara, Monterrey Cancún, y tras esta degradación no se verían económicamente estimuladas a mudar operaciones hacia el AIFA, a 65 kilómetros de distancia del aeropuerto capitalino, pues desde donde operan pueden obtener un mayor volumen de pasajeros.

¿Quién la regó?

En Octubre de 2020, la Federal Aviation Administration culminó una auditoría sobre las capacidades del estado mexicano para garantizar el arribo y salida segura de aeronaves de matrícula estadounidense en México. La auditoría estableció una serie de deficiencias, desde la falta de personal técnico especializado para inspección de aviones en rampa, de capacidad de seguimiento y clarificación de eventos e incidentes en cada operación, así como para los reportes y eventual solución a las operaciones efectuadas cotidianamente, entre otras deficiencias.

La autoridad mexicana encargada de dar solución fue la Agencia Federal Aviación Civil, misma que fue víctima de la austeridad republicana  que vio reducir su presupuesto en casi 50% de 2018 a 2021.

Pero casi 8 meses después de la auditoría culminada en Octubre de 2020, el estado mexicano no pudo acreditar con testimoniales y hechos registrados que solventó cada una de las observaciones hechas por la FAA

En ese período, fue abruptamente separado de su cargo Pedro Vázquez Colmenares, y sustituido por el general Carlos Antonio Rodríguez Munguía.

Pero el mando militar lo más que logró fue posponer el veredicto estadounidense que se podría concretar en las próximas horas.