Muchos padres de familia de este país están recurriendo a amparos judiciales para que se vacune a sus hijos antes del retorno a las escuelas, previsto para el 30 de agosto, ante el miedo de que aumenten los contagios de COVID-19 entre los niños.
Alma Franco es una abogada del estado de Oaxaca, que logró que un juez estatal le apruebe un amparo para vacunar a su hijo de 12 años con Pfizer.
El éxito animó a 200 padres de la capital mexicana y otros estados a emprender procesos similares utilizando el mismo formato de Franco, quien publicó en las redes sociales el texto de su amparo para que otros pudieran copiarlo y lograran vacunar sus hijos.
En los últimos días 15 amparos fueron aprobados y otros 31 fueron rechazados por jueces de diferentes del país.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios autorizó desde el 24 de junio el uso de la vacuna Pfizer a partir de los 12 años, pero el plan nacional de vacunación del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador solo se aplica en la actualidad a partir de los 18 años. El gobierno mexicano ha vacunado hasta la fecha 56.9 millones de personas con al menos una dosis -el equivalente al 64 por ciento de la población adulta-.
México, cuya población infantil representa cerca de 31 por ciento de sus 126 millones de habitantes, se mantiene rezagado en la vacunación de menores de edad en comparación con Estados Unidos y 11 países de América Latina -entre ellos Argentina, Colombia, Chile, El Salvador, Costa Rica, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay- donde ya se comenzó a inmunizar a personas de entre 12 y 17 años.
La batalla legal de cientos de padres por vacunar a sus hijos se da en medio de la tercera ola de COVID-19 que golpea a México, que hasta ahora ha registrado 3.29 millones de contagios y 256 mil 287 fallecidos y se ubica en el cuarto lugar con mayor cantidad de decesos superado por Estados Unidos, Brasil e India.
Los contagios de niños alcanzaron este mes los 60 mil 928 de los cuales 613 fallecieron, según un informe del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes de México.
El subsecretario de Salud mexicano Hugo López-Gatell descartó esta semana que los menores de edad representen una población de especial riesgo y dijo que “por debajo de los 18 años de edad existe un riesgo mucho menor de tener enfermedad COVID, sobre todo la enfermedad grave, y un riesgo casi nulo de morir por COVID”.
La postura del alto funcionario fue rebatida por el médico Andreu Comas, académico de la Facultad de Medicina y del Centro de Investigación en Ciencias de la Salud y Biomedicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), quien afirmó que en la tercera ola los niños están desarrollando la enfermedad aunque los cuadros severos son menos frecuentes en comparación con los adultos.
Comas dijo que si el gobierno mexicano quiere disminuir la trasmisión del COVID-19 debe comenzar a vacunar a los menores de edad porque son “grandes dispersores y aceleradores de la enfermedad”
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