El número de niños fallecidos en Estados Unidos por la hepatitis aguda grave se elevó a seis y la infección ahora se la ha vinculado a otros 180 casos virales, informaron autoridades federales de la salud el viernes, mientras que la causa del contagio aún se desconoce.
La principal hipótesis sigue siendo la de la presencia del adenovirus 41, aunque los expertos de los Centros para el Control y Prevención de enfermedades (CDC) investigan otros factores, por ejemplo, si una infección previa con covid-19 habría hecho a los menores más susceptibles.
«Quiero advertir que toma tiempo evaluar las evidencias», declaró a la prensa Jay Butler, director adjunto de enfermedades infecciosas de los CDC, destacando que los casos investigados no son un brote repentino, sino que vienen de varios meses atrás.
Los CDC todavía tratan de confirmar «si esto es un aumento real del número de casos de hepatitis en niños o si existe un patrón que ahora se ha revelado por las mejoras en la detección de casos«, explicó.
Cabe señalar que la mayoría de casos de la enfermedad se han reportado en todo el mundo, la mayor incidencia en Reino Unido con 197.
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