Tras la resolución emitida esta semana por la Corte Suprema de Estados Unidos respecto a restaurar el programa migratorio “Quédate en México”, el presidente López Obrador afirmó que su Gobierno buscará mantener una buena relación con Estados Unidos.

Esta mañana, durante su conferencia de prensa matutina, el titular del Ejecutivo suscribió la postura de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE): el fallo de los jueces estadunidenses no obliga a México, ya que su política migratoria se diseña y ejecuta de manera soberana.

Este miércoles, el jefe de la Unidad para América del Norte de la SRE, Roberto Velasco, indicó que el gobierno de México «no se posiciona» con respecto al fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos, pero buscarán iniciar un diálogo con el gobierno de Estados Unidos para evaluar los escenarios en gestión de flujos migratorios ordenados, seguros y regulares en la frontera con México.

Desde Palacio Nacional, López Obrador señaló que más allá de aplicar restricciones migratorias, el gobierno estadounidense necesita invertir en el desarrollo de los países de Centroamérica y procurar ofrecer más visas de trabajo temporales a los migrantes de la región, ya que estos, consideró, son necesarios para satisfacer sus necesidades de mano de obra.

«No se puede resolver un problema social sólo con medidas coercitivas, se tiene que atender la causa, se está buscando convencer al gobierno de Estados Unidos para que se invierta en el desarrollo en Centroamérica«, señaló López Obrador ante la prensa.

El primer mandatario añadió que esta estrategia permitiría el crecimiento productivo de América del Norte y se dejaría de rechazar «a diestra y siniestra» a inmigrantes indocumentados.

Asimismo, López Obrador afirmó que continuará apoyando al país vecino en materia migratoria, pero velando siempre por los derechos humanos de quienes dejan su país por necesidad.

Impulsado por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, el programa migratorio «Quédate en México» envió a decenas de miles de solicitantes de asilo, en su mayoría de Centroamérica, de regreso a la frontera con México, a la espera del resultado de sus trámites.