El presidente Andrés Manuel López Obrador expresó su preocupación acerca de la suspensión definitiva otorgada por el Juzgado Primero de Distrito, con sede en Mérida, sobre los tramos tres, cuatro, cinco norte y seis del Tren Maya. Según el presidente, esto podría ser interpretado como un intento de dar un golpe de Estado técnico por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

López Obrador cuestionó si los ministros de la SCJN estaban violando la Constitución al recibir salarios más altos que el presidente. Además, expresó su preocupación de que esta suspensión definitiva buscara neutralizar al Poder Ejecutivo y evitar la ejecución de proyectos. Sin embargo, afirmó que las leyes le confieren el derecho de construir y que las obras del Tren Maya no se detendrán a pesar de la suspensión.

El presidente subrayó que los simpatizantes de la Corte que marcharon recientemente actuaron con «prepotencia». Agregó que, de acuerdo con la Constitución y las leyes, el gobierno tiene el derecho de llevar a cabo obras en beneficio del pueblo y que las obras no pueden ser canceladas, a menos que se viole la Constitución. Hasta el momento, López Obrador no ha recibido notificación oficial sobre la suspensión definitiva en cuestión.