Desde 2020 el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) alertó que la saturación de vuelos incrementó las aproximaciones fallidas y los cruces de pistas con propio impulso. 

Además, que ocasionaba congestionamiento del espacio aéreo y de la zona de maniobras, provocando incrustaciones ocasionales en pista, que aumentaba las demoras y saturaba la carga de trabajo para el personal de rampa en las plataformas. 

Así lo advirtió el aeropuerto en un oficio enviado a la Secretaría de Hacienda en el que le solicitó más de 146 millones de pesos para la ampliación de una de las pistas, con el fin de desahogar el tráfico entre las terminales uno y dos. 

“Con esta reconfiguración se elimina totalmente el riesgo de colapso entre aeronaves, que ocurría en la situación sin proyecto”, destacó el AICM. 

También solicitó recursos para la construcción de una bahía de salida de 28 mil 741 metros cuadrados y la prolongación del rodaje B1, el cual es inexistente entre las pistas, proyecto que está incluido en el Presupuesto de Egresos de la Federación de este año.