Durante su recorrido por Tabasco, tierra natal del presidente Andrés Manuel López Obrador, Xóchitl Gálvez, la contendiente presidencial de la alianza opositora, no omitió la tradicional parada para degustar el pejelagarto, un icónico platillo de la zona.
Con un tono sarcástico, Gálvez comentó que el pejelagarto le pareció insípido. Al ser cuestionada por su opinión sobre el platillo, comparó su experiencia culinaria con la figura del presidente: «Duro, espinoso y sin sabor», dijo con un toque de ironía, mientras presentaba su plato a los periodistas.
Entre risas, la candidata afirmó que se terminaría el pejelagarto ese día y también el 2 de junio, insinuando confianza en su victoria electoral. Además, invitó a los reporteros a probar el plato, asegurando que, para ella, el pejelagarto carecía de sabor.
Buscando remediar la falta de gusto del platillo, Gálvez solicitó mayonesa o salsa Valentina a una mesera del restaurante “La Lupita”, conocido por su excelente oferta de mariscos y pescados, para añadirle sabor a su comida.
Previamente, Gálvez Ruiz había visitado un establecimiento local especializado en jugos y licuados, donde disfrutó de una bebida refrescante, continuando su jornada de compromisos en la región.
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