La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) consideró insuficiente el aumento salarial del 8.3% anunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en conmemoración del Día del Maestro.

Antes de la marcha que llevaron a cabo desde el Metro San Cosme hasta el Zócalo de la Ciudad de México, los grupos disidentes de maestros expresaron su rechazo a la política salarial del gobierno federal, argumentando que, a pesar de que el salario mínimo ha aumentado más del 150% durante este gobierno, los maestros reciben incrementos inferiores a la inflación.

«El presidente afirmó que tendríamos un aumento del 8.3% en nuestros salarios. Nosotros afirmamos rotundamente que esto es falso, ya que el incremento salarial queda por debajo de la inflación, que se sitúa en un 10%, y de la pérdida de poder adquisitivo que ha alcanzado más del 40% en este periodo», expresó Pedro Hernández, líder de la Sección 9.

Hernández denunció que la política de contención salarial de administraciones pasadas sigue vigente en el actual gobierno.

La CNTE presentó su pliego petitorio de 12 puntos, que incluye un aumento salarial del 100%, la reinstalación de mesas de negociación vinculantes, la derogación de la reforma educativa de 2019 y de la Ley del ISSSTE de 2007, la retirada de la iniciativa presidencial para eliminar la Dirección de Educación Indígena, y la liberación de «presos políticos y de conciencia».

La disidencia magisterial anunció que no asistiría a la comida en Palacio Nacional a la que fueron invitados sus líderes como parte de las actividades conmemorativas del Día del Maestro.

Bajo el lema «Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden», cientos de miembros de la Coordinadora marcharon por las calles de la Ciudad de México, incluyendo Ribera de San Cosme, Insurgentes, Paseo de la Reforma y Avenida Juárez, hasta llegar al Zócalo capitalino, donde protestaron frente a Palacio Nacional y establecieron un campamento.