Texas se encuentra viviendo una crisis de salud debido a que hay una gran escasez de pruebas covid en centros de salud y farmacias autorizadas, esto se debe principalmente al incremento en el número de contagios por la variante Ómicron.
La demanda es tan alta que las personas pueden esperar por horas en grandes instalaciones.
En El Paso la espera para realizar la prueba el jueves era de tres a cinco horas en uno de los «megasitios» de la ciudad.
Cabe recordar que el estado registró 54 mil casos positivos el viernes, un balance mucho mayor a los picos diarios de unos 20 mil en enero y septiembre del año pasado.
La escasez de pruebas ha sido una de las mayores críticas al manejo de la pandemia por parte del presidente Joe Biden, cuya administración redobló recientemente el esfuerzo.
A finales de diciembre, Biden anunció que el gobierno enviaría 500 millones de pruebas caseras a los habitantes, y el viernes la Casa Blanca informó que dio un paso firme para alcanzar esa meta al firmar un primer contrato, valorado en 51.6 millones de dólares, con la compañía Goldbelt Security.
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