Entre porras y aplausos, familiares y amigos enterraron al actor Octavio Ocaña en un panteón de Villa Hermosa, Tabasco.
Su madre, la señora Ana Lucía compartió unas breves palabras poco después de que el cuerpo de su hijo saliera del lugar donde lo velaron.
«Espéranos papito chulo. Como los grandes, como los campeones, rey con corona», dijo.
El cuerpo del actor fue enterrado con la playera de su equipo favorito, El Cruz Azul, y mientras era despedido sonó la icónica canción de Juan Gabriel, Amor Eterno.
Los familiares de Octavio Ocaña y su prometida, Nerea Godínez, viajaron en carretera hasta Tabasco para darle el último adiós al joven, quien perdió la vida tras haber recibido un impacto de bala.
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